Durante mayo y junio el Centro Cívico Iparralde, el primero abierto en la ciudad, ha celebrado su 35 aniversario. Gracias a su existencia nuestro barrio dispone de una instalación pública en la que podemos realizar trámites municipales y tenemos a mano la posibilidad de realizar actividades deportivas y culturales de cercanía. Otra función que cumple Iparralde es prevenir y detectar situaciones de vulnerabilidad y proteger a las personas a través de los servicios sociales para evitar su exclusión. Y, por último, Iparralde también supone el principal espacio de encuentro para los colectivos del barrio, desde el que debe potenciarse la participación ciudadana.
Desde Bizigarri valoramos esta infraestructura como imprescindible para la mejora de la calidad de vida de las personas que vivimos en Zaramaga y celebramos toda su trayectoria. Sin embargo, mostramos nuestra preocupación por el deterioro de sus servicios, a menudo gestionados por empresas subcontratadas. Vemos con preocupación la precarización que está llevando al personal de deportes o cultura a tomar la medida de acudir a la huelga de forma recurrente por unas condiciones laborales injustas. Las consecuencias las pagan las trabajadoras y trabajadores, pero también las personas que desde el barrio queremos hacer uso del centro cívico.
Otro aspecto en el que desde Bizigarri vemos margen de mejora es en el de la participación. Como hemos advertido en anteriores números de Igarri, la calidad de la participación en un proyecto tan ambicioso como el Plan Zaramaga ha quedado lejos de lo esperado. Con impotencia hemos visto pasar el tiempo sin poder realizar un intercambio de ideas acerca de las necesidades de nuestro barrio, pero primero la pasividad y después las prisas y falta de voluntad lo han impedido. Hoy en día participamos en un grupo motor de este plan reducido a ser un espacio informativo. Por otro lado, la sobresaturación del personal del centro cívico, desbordados con todo el trabajo que requiere este plan, ha resentido la participación del centro cívico en la programación de las siguientes fiestas, como ha venido siendo habitual años anteriores. También echamos en falta la celebración de auzogunes, cuya última cita se dio el ya lejano 14 de marzo y no hay prevista la celebración de otro en una temporada.

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